La mayoría de las partidas de Gofre se juegan desde el celular, en esos minutos muertos del día — el colectivo, la fila del banco, el café de la mañana. El tablero está pensado para eso: pocos toques, nada de texto para escribir, y una partida que dura menos de lo que tarda un café en enfriarse.
Arrastrar con el dedo
En el celular, la forma más natural de jugar es directamente con el dedo: tocás una ficha, la arrastrás hasta la posición donde querés ubicarla, y la soltás ahí. El tablero resalta la casilla destino mientras arrastrás, así que siempre sabés dónde vas a soltar la letra antes de hacerlo. Si preferís no arrastrar, también podés tocar una ficha y después tocar la otra — ambos métodos hacen exactamente lo mismo.
Agregalo a tu pantalla de inicio
Como Gofre es una página web y no una aplicación de las tiendas de apps, podés guardarlo como acceso directo en la pantalla principal de tu celular para que se sienta como una app más:
- iPhone (Safari): tocá el botón de compartir y elegí "Agregar a pantalla de inicio".
- Android (Chrome): tocá el menú de tres puntos y elegí "Agregar a pantalla principal".
Una vez agregado, el ícono abre directamente el tablero del día, sin pasar por la barra de direcciones.
Aprovechá los minutos muertos
Como el Gofre cambia una vez por día a las 00:00 (hora Argentina), no hay apuro ni sentido en jugar varias veces seguidas — tu progreso se guarda automáticamente en el celular, así que podés arrancar la partida en un momento y terminarla más tarde sin perder nada.
¿Nunca jugaste una partida completa? Arrancá por la guía de cómo jugar, que explica el sistema de colores e intercambios en menos de un minuto de lectura.